Edición N° 7
Por: Camilo Puello
Analizando el proceso de ajuste de la moneda es importante tomar en cuenta la misión encomendada a la Reserva Federal de los Estados Unidos, la cual es mantener el potencial de crecimiento económico a largo plazo, mediante metas efectivas de alta productividad de empleos, estabilidad de precios y tasas de interés competitivas
Para cualquier moneda que aspire a ser divisa de reserva cumplir los anteriores requisitos se hace problemático, porque debe conservar su valor. Esto no sucede por las actuales medidas tomadas por la Fed(aumento oferta monetaria y reducción de tasas de interés) que llevan a la depreciación del dólar, mala noticia para los tenedores de esa moneda, es decir, los países que conservan sus reservas en esa moneda.
En ese caso se desencadenan ajustes en la cartera de inversiones y reservas hacia otras monedas juzgadas fuertes. Algo de esto ha estado sucediendo en los últimos 20 meses.
En el contexto de la crisis financiera y la recesión en Estados Unidos, el problema para la Fed se complica. Por una parte debe pensar en estimular la economía para que la recesión no sea tan larga o profunda, y debe asegurar la liquidez del sistema bancario. Eso conduce a una expansión de la oferta monetaria y a debilitar todavía más al dólar. (De hecho, eso es lo que ha hecho la Fed en años recientes, alimentando burbujas como la del mercado de bienes raíces.)
Si tomamos el contexto actual pude ser saludable para corregir un desequilibrio en las cuentas externas.Pero como es una divisa, la devaluación deprime a los individuos que confiaron y detentan reservas en esa moneda.En los pasados doce meses los inversionistas privados se han alejado del dólar, buscando diversificar sus carteras de inversiones. Algunos bancos centrales también: Rusia e India son dos ejemplos importantes.
Las cosas se complican si el país que emite la moneda de reserva se ha convertido en el deudor de última instancia para la economía mundial. En ese caso, los acreedores sufrirán el ajuste devaluatorio y tratarán de evitar pagar el costo.Caso contrario ocurre con aquellos bancos centrales que están vinculados al dólar, porque han aumentado sus reservas en esa moneda para ayudar a mantener el valor de su activo(ya sea mediante fondos soberanos, bonos del tesoro estadounidense u otros.)
Estamos en el inicio de un complejo proceso de ajuste en la composición de reservas y en el modo de financiar el déficit externo de Estados Unidos. Esto abrirá el camino para consolidar el euro como moneda de reserva, de hecho la apreciación del euro ya es un problema serio para la economía europea. Alemania, por ejemplo, ya acusa los síntomas recesivos debido al efecto de la apreciación sobre sus exportaciones. En conclusión será un arma de doble filo apara la Unión Europea
La guerra entre dólar y euro apenas está comenzando. Quizás concluya con un ajuste ordenado que permita a las economías capitalistas otro ciclo de expansión. Pero la expansión desorbitada del sector financiero en las últimas tres décadas puede llevar en otra dirección: hacia una pesadilla de estancamiento, inflación y desorden monetario universal. Si éste es el caso, recuerden la primera lección de los mercados financieros: si va a cundir el pánico, es mejor ser el primero en salir corriendo.
Bibliografía tomada del Periódico La Jornada, el articulo titulado "La guerra entre dólar y euro" cuyo autor es Alejandro Nadal