Ediciones de la Revista Penpo

Expresa Ban Ki-moon preocupación por crisis en Honduras

Edición N° 11

26 de Junio, 2009 - 14:22 — Naciones Unidas

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, expresó hoy gran preocupación por las tensiones políticas e institucionales en Honduras, y urgió a todas las partes a mantener la calma.

Ban consideró importante que los líderes del país centroamericano actúen con pleno apego a la ley y a las instituciones democráticas, y los urgió a alcanzar un consenso mediante un diálogo pacífico e incluyente.

Horas antes, la misión de Honduras ante la ONU, los países del ALBA y el presidente de la Asamblea General del organismo internacional, el nicaraguense Miguel D´Escoto, denunciaron y condenaron "el golpe de Estado en curso" en Honduras.

En una declaración enviada a la ONU, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) denunció ante la comunidad internacional el presunto intento de algunos sectores hondureños por derrocar al presidente José Manuel Zelaya.

La Alianza Bolivariana está compuesta por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Honduras, Ecuador, San Vicente y Granadinas, y Antigua y Barbuda.

"Este golpe de Estado en curso está dirigido a obstaculizar la consulta popular convocada para definir si el pueblo está de acuerdo con la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente para modificar la Constitución", señaló el grupo en un comunicado.

El texto subrayó que la acción golpista es contraria a la aspiración del pueblo hondureño de ser tomado en cuenta mediante consultas y llamó a la comunidad internacional a rechazar el supuesto intento de ruptura del orden constitucional democrático del país.

Por su parte, luego de una reunión con Jorge Arturo Reina, embajador de Honduras ante la ONU, DEscoto, condenó enérgicamente el supuesto intento golpista contra el presidente Zelaya y llamó a las partes a un diálogo pacífico y a respetar el orden constitucional.

"Pensábamos que en América Latina en general y en Centroamérica en particular, los días oscuros de golpes militares e interrupciones de procesos democráticos eran un asunto del pasado", lamentó DEscoto.

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Honduras:¿Golpe de Opinion o Destitución por interes oscuros o de respeto a la ley?

Edición N° 11



Por Camilo Jose Puello


Es interesentante el factor que tenemos presente aquí actualmente, porque me doy cuenta de los intereses que tienen los seres humanos para torcer la situación a su favor y que funciones, el poder de convencimiento que se traen algunos grupos.
Esto representa un obstaculo no solo en Honduras, sino en todos los paíes para la presentación de una propuesta de desarrollo libre de interpretaciónes que puedan modificarlas hacia el lado de uno, aprovechando la influencia o algún falllo que tenga el mismo programa.

Pienso que el presidente de Honduras , Manuel Zelaya deberían mantenerlo en el poder hasta que finalice su periodo constitucional de mandato, y demostrar de otra manera su desacuerdo (por ejemplo si es culpable, llevarlo a juicio ante la ley) y no crear esa situación de inestabilidad,desesperanza e inseguridad. Además no usar al ciudadano común que esta de acuerdo para voltear su situación, si la reforma constitucional en ese país pasa lo hará por dos razones: porque la gente se convenció del populismo y caudillismo y que como persona es él único que puede seguir con las reformas(entonces aprueba la reelección).O existe otra razón, dicha reforma constituye un gran proceso de expresión democrática en donde tendrán interés: el desarrollo para la disminución de la pobreza junto a una garantía del estado social de derecho, así el preseidente Zelaya se va y puede llegar otro continuando con ese programa, porque es la expresión popular, pero si no lo hace deberían destituirlo porque va en contra del interés del pueblo.

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Multiculturalismo, indigenismo y derechos indígenas (PARTE II)

Edición Nº 10

Por: Mi camarada el Cha-Cha

Resumen
En la parte I de este artículo expuse las los dos signifcados del término indígena, el impuesto por una parte de la élite empresarial para generar una especie de efecto aglutinante en dicha población y el otro de significado cultural, por que ls individuos tienen conciencia de lo que son precisamente porque comparten una cultura determinada por sus ancestros.
Ahora en esta segunda parte he querido explicar como es la realación actual de los indígenas con la política, porque esta decide conservalos y para que, quien sale beneficiado de todo esto y que deberían de hacer los indígenas y el gobierno(términos indígens y gobierno usados para generalizar a los gobiernos de paíes donde existen estas poblaciones aborígenes) en una situación de balance ideal, que es básicamente la síntesis





Imagenes de Otredad y desigualdad
Desde una perspectiva general existen un problema en donde se ve la cultura indígena como algo que se "conserva" en el tiempo, lo que trae consecuencias como desigualdad y aislamiento, principalmente debido a la visión que tendría la gente: estar observando a una "cultura que pude extinguirse", algo discriminatorio.Pienso al contrario que si bien deberían mantener su cultura, también debe dejarse una cierta libertad para que decida si sufre un proceso de redefinición gracias a su dinamismo interno y a su exposición externa o por el contrario sigue como una cultura de "ver y no tocar".

Sumado a lo anterior , dichas políticas deben reformarse, que se conviertan más bien en un cierto plan de desarrollo para el bienestar de los pueblos, que sea flexible en cuanto a las opciones benéficas a la población y severas en cuanto al castigo (con leyes duras) de personas que perjudiquen de alguna manera la cultura de esas personas.Así podemos solucionar el concepto al que se le adjudica un problema desde el inicio de la conquista española:'indígena' describe una de las partes en una relación desigual,la parte indígena es la que ha sido desposeída y se describe una estrategia para resistir el despojo que emplea una lengua comprendida por los que ejercen el poder.

Ahora muchachos esto reduce los derechos de los indígenas a unas simples carencias que se deben resolver y no la la conservación de esa noción cultural que es algo valioso y que esta en constante evolución.El término indígena perdería entonces su rasgo distintivo convirtiéndose en un slogan de lucha para combatir la pobreza y sus consecuencias.Esta sería una posición, de las dos interpretaciones existentes.

La otra interpretación básicamente cree que el indígena, si tienen derecho a reclamar, porque es diferente-tienen otra cultura y costumbres, por llamarlo así- y que por eso puede inmiscuirse en la política.

Pienso que antes de sacar nuestra sintesís, se encuentra un hecho bastante desalentador: las tierras de los indígenas son vírgenes, guardan grandes recursos, por lo tanto la sociedad occidental, in fluye con su visión de búsqueda de la riqueza a cualquier costo, ahí no9 se tienen mucho en cuenta los derechos indígenas ni las costumbres, se notan las influencias y la poca aplicación del discurso político de "defenddamos lo indígena".Así hay una cultura a plenitud y otra que no, una que presiona y la otra que es aislada y repartida en fragmentos, una que hace política contra ellos y sin ellos.

La síntesis que sruge de todo esto es que el indígena debe ser un actor activo, estar pendiente en la política con personas que quieran defender sus derechos, preservar su cutlura, pero ir evolucionando en la medida en que lo deseen , ya que existen dos visiones distintas de cara al mundo: la nosotros lo vemos como uno lleno de posibilidades para nuestro beneficio, ellos como un ente vivo que hay que respetar; eso tal vez marque un poco la diferencia y la necesidad de auto-determinación que ellos tanto manifiestan en las calles y plazas






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“¿Globalización e Imperialismo,puede interesar cómo un debate o una discusión irracional?(I)

Edición N° 11

Por: Camilo José Puello




En estos días he visto como los canales de información muestran a un Obama compasivo y tolerante, que pide colaboración de todos y cada uno de los gobiernos para crear un “programa” que ayude a salir de la recesión, este término ha ido reemplazando y olvidando otro muy importante: el imperialismo. Este tema causa cierta desconfianza o timidez, puede considerarse como un tema relegado a los círculos de intelectuales, quienes los discuten en afamadas tertulias que sólo sirven como lugar de conversación y relaciones sociales y no como una plataforma para crear una forma nueva de imperialismo o como quiero llamarlo yo globalización competitiva.

Claro es difícil realizar algo “competitivo”, porque los países tienen más ventajas que otros, lo ideal es existan las barreras comunes de protección hacia su economía, no haya tanta liberalización en normas. Para que se cumpla lo anterior debe primar unos organismos que actúen sin ambición alguna hacia los países ordenados por cualquier individuo, porque debo aclarar que el desarrollo no viene con palabras bonitas y programas de ayuda y asistencia social, junto a las excesivas normas burocráticas; que provocan un facilismo y mediocridad en el ser humano. Al contrario desarrollo integral (no sólo el económico) aparece en el hombre cuando recuerda que siempre se ha adaptado a las circunstancias difíciles, como ha ido creando un lugar acorde a sus necesidades verdaderas y no a un meta-infladas producto de “burbujas monetarias” y pautas publicitarias.

Me parece pertinente aclarar o discutir (como lo quieran ver) algunos conceptos teóricos y políticos que están en circulación, y creo, no nos ayudan a entender la realidad. Frente a estas discusiones se generaran verdaderas soluciones que pueden reivindicarse en un futuro cercano cuando dejemos de pensar en el dinero y deseemos lograr el verdadero “homo sapiens” o hombre sabio que tanto –pienso yo- se requiere en estos años de sentimentalismos e inseguridades.



He visto a muchos académicos de centro izquierda (hacia la izquierda) usando el término "hegemonía", respecto al dominio (de facto) de Estados Unidos sobre América Latina. Estados Unidos tiene "hegemonía" mundial. Eso implica que las ideas del imperialismo norteamericano están asimiladas por los pueblos y los demás que los EE.UU. mandan, a través de la persuasión, a partir de la propaganda, a partir de la manipulación de los medios.

¿Podemos decir entonces que existe una dominación efectiva de -llamémosla- potencia hegemónica hacia la conciencia colectiva de nuestra individualidad que nos obliga a acatar sin pensar los comentarios que promulgan a diario los funcionarios extranjeros?

Pienso que en realidad no, el problema no es la gente, son los gobiernos y la clase dirigente, que no deja surgir nuevas ideas y actitudes, terminan anclándose en el poder, lo cual cansa y al final las personas terminan sintiéndose unos perdedores y conformistas, se deprimen porque no lograron el objetivo de una revolución de las costumbres políticas. Aquí confluyen una serie de factores sociales y políticos externos, otras personas que tratan de hundir nuevas formas, porque ellos en su momento no lograron hacerlo y piensan que nadie más puede. Al final por eso vemos las masas embrutecidas preocupadas por banalidades, creó que es aplicable el concepto de dominio social en cuanto a la mentalidad basura

Continuando el tema de los gobernantes y las clases dominantes, estos – en algunos casos, no generalicen- no actúan así porque están "hegemonizado" por EE.UU., lo hacen porque sus intereses económicos, materiales, coinciden con los EE.UU., no necesitan ser influidos desde afuera.
Entonces, es muy relativo especificar el tiempo y lugar en el que uno quiere aplicar la terminología de "hegemonía". Es una política reformista, en el fondo, porque implica que la lucha es solo una lucha ideológica y no una lucha de poder.

Al parecer todo se reduciría a un problema de educación. La misma sería dictada a los alumnos, de tal manera que si es considerada una educación burguesa, sucede por las mismas costumbres, que se meten en el ser humano, lo que hace –en teoría- imposible un cambio. Con esto me refiero a que siempre los revolucionarios tienen un mismo sistema contra el sistema real, es decir, su forma de cómo debería ser el mundo, es básicamente la misma heredada desde comienzos del siglo XX. Sin embargo estoy de acuerdo con Fidel Castro cuando dice que es una batalla de ideas, pero no quedarnos en un mero idealismo, ver más allá, en otras esferas de la vida porque en realidad hay otros métodos de lucha y otras formas de dominación, así que nosotros también vamos a crear otras formas de lucha que acaben con toda la tradición a favor y en contra del sistema, que no sea fácilmente asimilable por este y aclaro que no será de contenido eminentemente populista.

Ahora les hablaré sobre el concepto de globalización, una ideología que causa agruras y duros enfrentamientos, me causa un poco de risa saber quienes defienden dicha idea: los intelectuales y gente experta; con la excusa de que actualmente es la única manera de lograr un desarrollo sostenible, abrirse de par en par es lo mejor.

La globalización significa una inexistencia de barreras para la circulación. Pero,

más allá de eso, empiezan a plantear una situación, las empresas se vuelven multinacionales y funcionan en muchos países, y más allá de eso, agregan que estas empresas son autónomas, que no tienen casas matrices, que no hay centros de acumulación, que no hay tierras para facilitar la dominación y penetración de capitales, es decir, que una empresa invierte en x país, crea un ente jurídico que es independiente, cuyos beneficios económicos se quedan en el país receptor.


Así me gustaría tomar una frase bien interesante de Toni Negri "hay imperio de capital pero no hay imperialismo" Una frase un tanto incorrecta si la aplicamos al la realidad, porque tiene cierto tinte irónico. No explica las relaciones de poderes entre los Estados. No explica por qué hay multiplicación de conflictos violentos, no explica la conquista y la resistencia.

Ahora poco o nada nos dan la razón los gobiernos sobre quienes son los dueños y los que controlan los principales bancos internacionales, las empresas multinacionales, las instituciones financieras internacionales.
Sólo hacemos resistencia hacia esas empresas financieras, al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a los que dirigen el Fondo: los Estados imperialistas.


Anteriormente había hablado sobre la idea de que los capitales brotan y se mueven libremente, no tienen un patrón fijo de movimiento hacia una convergencia. Eso es totalmente falso y se puede comprobar si analizamos un caso concreto: cuando alguna multinacional dice que tuvo más del 30% de ganancias o ingresos llegaron de sus filiales en el extranjero. El capital no está "flotando" en todas partes. Hay modelos de acumulación dirigidos a capitalizar en los EE.UU. ó Hay transferencias en gran escala de dineros "lavados”, que van a Londres, Suiza, Israel y a los ya conocidos paraísos fiscales, existentes en el mundo actual para librarse de impuestos.

Entonces, estos problemas no se pueden entender en un marco de capitales poco diferenciados, supuestamente "autónomos". Tienen una ubicación concreta, mantienen mecanismos de colaboración con las actividades del Estado imperial, que facilita la expansión de las multinacionales, este “tipo” estado
no es autónomo; inversamente es esencial, para el imperialismo, para la política de expansión y conquista, y la protección de las grandes multinacionales. Porque son ellos mismos quienes eligen a los representantes del FMI que vienen aquí, para que cumplamos un “plan de desarrollo”(diseñado por ellos), el cual presenta tres etapas claras: 1)Desnacionalización de la riqueza natural, cultural, económica y financiera, vale decir nos dejan sin nada,2) Desregularización de los aranceles para la entrada de productos y capitales, estos últimos necesarios para que se cumpla lo primero 3) Por último entrega del mercado y flexibilización de las condiciones sociales en el país.

El término imperialismo es el más adecuado para las actuales condiciones mundiales, sin embargo en vista que eso trae un nostalgia por algo que ya no existe y ante la facilidad con que pueden manipular la situación para criticar a los intelectuales que defienden dicha postura, pienso que es necesario utilizar el mismo término de globalización en su contra, jugando al mismo juego de ellos


Existe otro concepto que es discriminatorio, el de “centro-periferia”, creado por los tecnócratas del FMI (Fondo Monetario Internacional) y del BM(Banco Mundial).Es razonable y lógico que el concepto esté derivado para ocultar un concepto desarrollista, que tenían los economistas para querer darles las estrategias de desarrollo adecuadas, usadas por los ahora industrializados países. No quería choques con sus patrones norteamericanos, pero sí quería una política de industrialización en América Latina. Y para evitar conflictos enfatizaba términos tecnocráticos, abstractos, que no provocan represalias

Sin embargo este concepto
su significado lo retorcieron y le dan un uso particular para así evitar la discusión del problema central de nuestra época, que no es el "centro", es el imperialismo.Porque Cuba tiene que participar en el mercado mundial, y no es un país con un gran Producto Bruto. Entonces, estas distinciones cuantitativas, ocultan las profundas diferencias de clase entre países, en la mal llamada "periferia".

Y lo mismo acontece con el concepto de "centro":El término "centro" es muy abstracto. Es una extrapolación de los contenidos de clase dentro y fuera del sistema imperialista. Y sólo se puede entender la organización y la resistencia a partir de la destrucción de las relaciones de clase, no simplemente a nivel de producción y productividad entre los países.No son simplemente países que han acumulado más riquezas, sino el proceso de explotación y concentración de las riquezas.

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Un continente abstraído siempre en el exterior.

Edición N° 11

Por: Camilo José Puello Rincón

En un continente más allá de los límites azorianos, donde Colón pensó llegar a un continente antiguo( si es verdad existía a la par de África, Europa, Asia y Oceanía), pero resulta que él estaba equivocado y nos dieron el apelativo de “nuevo descubrimiento”(primer error de un serie de errores,), desde entonces hemos venido copiando intempestivamente toda idea que surga de las tertulias de aquellos países desarrollados, y entonces preguntó a Dios ¿Qué ha pasado con la autoctoneidad de nuestros antiguos indígenas, quienes eran más avanzados que los bárbaros europeos descendientes de verdaderos seres incultos? Y él me contesta porque no fueron vivos y rateros como los “moralistas” europeos.

Y es que en verdad les digo esto porque al llegar al continente americano existían los mexicas, la cultura maya y chibcha (cuyo representante fue la confederación muisca) cómo pueblos con grandes desarrollos ecológicos y astronómicos, además de una organización social de tipo comunal y benéfica para todos, en la que se repartían los bienes. Con esto no quiero entrar en polémicas porque aparece alguien como individuo contrario a mí y me dirá que llegaron a cambiar esas costumbres malas, y ¿malignas para quien? Respuesta sencilla: mala para la sociedad occidental, este es un ejemplo donde se demuestra como seguimos los patrones de conducta llegados de afuera para que se nos acepten como “buenos ciudadanos” de la tierra.

Empezando el siglo XVI vemos cómo se acrecienta el renacimiento, cambian las interpretaciones que se hacen sobre el mundo exterior, la realidad se centra en el hombre, y el hombre más importante de la época era el europeo todo por el racismo de ellos hacia el resto de gentes y razas. Así se crea un antropocentrismo europeo hasta llevado a lo más radical. Además se crea la teoría del mercantilismo, cuya idea máxima era que un estado debe tener una balanza comercial con superávit, es decir, vender más comprar menos, esta teoría es favorecida por un siglo de guerras (guerra de los ochenta años,

En el siglo XVII empiezan la preocupación del hombre por estudiar la naturaleza, experimentar con ella para conocer el mecanismo de la misma, debido a un nuevo aire que da la infinita confianza en la razón y el intelecto humano, en esa parte surge el empirismo y racionalismo como formas de interpretar el origen y posibilidad de todos esos nuevos conocimientos. Pero estos las razones de conocer la naturaleza, eran en realidad de tipo económico para vender lo que cada país tuviera en su capacidad de manera libre sin interrupciones de los gobiernos, apareciendo el liberalismo económico, quien reemplaza al mercantilismo cómo teoría económica.

Cuando se asoma el siglo XVIII ya la ideología y forma de ser europea se ha tomado el mundo, los americanos y sus gobiernos desean tener a estos inversionistas en sus “repúblicas” para que traigan el progreso y desarrollo que necesita, pero en realidad, todo se lo ocultan y saben en el fondo que no es verdad, sólo buscan sus propias ganancias, no quieren saber de los pobladores a menos que sea para que trabajen como mano de obra

En el siglo XIX, el pensamiento social europeo dedicó poquísima atención al continente americano. Incluso los socialistas y marxistas que discutieron la “cuestión colonial”, al final del siglo, sólo estaban preocupados por Asia y África. Nunca tuvieron interés teórico y político en los nuevos Estados americanos que alcanzaron su independencia aunque se mantuvieron bajo la tutela diplomática y financiera de Gran Bretaña. Fue solamente en el inicio del siglo XX que la teoría marxista del imperialismo se dedicó al estudio específico de la internacionalización del capital y de su papel en el desarrollo capitalista a escala global. Asimismo, su objeto siguió siendo la competencia y la guerra entre los europeos, y la mayor parte de los autores marxistas todavía compartían cierta visión evolucionista procedente de Marx sobre el futuro económico de los países atrasados, seguros de que “los países más desarrollados industrialmente muestran, a los menos desarrollados, la imagen de lo que será su propio futuro”.

Fue sólo después de la década de los 20 que la III Internacional Comunista transformó el imperialismo en un adversario estratégico y en un obstáculo al desarrollo de las fuerzas productivas en los países “coloniales y semicoloniales”. De cualquier forma, el objeto central de todos los análisis y propuestas revolucionarias fue siempre para China, Egipto, Indonesia, mucho más que para la América Latina. En la primera mitad del siglo XX, los Estados Unidos ya se habían transformado en una gran potencia imperialista, y el resto de América Latina fue incluida por la III Internacional, después de 1940, en la misma estrategia general de las “revoluciones nacionales”, o de las “revoluciones democrático burguesas”, contra la alianza de las fuerzas imperialistas con las oligarquías agrarias feudales y a favor de la industrialización nacional de los países periféricos.

Un poco más adelante, en la década de 1950, la tesis de la “revolución democrático-burguesa” y su defensa del desarrollo industrial fue reforzada por la “economía política de la CEPAL” (Comisión Económica para la América Latina) que analizaba la economía latinoamericana en el contexto de una división internacional del trabajo entre países “centrales” y países “periféricos”. La CEPAL criticaba la tesis de las “ventajas comparativas” de la teoría del comercio internacional de David Ricardo, y consideraba que las relaciones comerciales entre las dos “franjas” del sistema económico mundial perjudicaban el desarrollo industrial de los países periféricos. Se trataba de una crítica económica heterodoxa, de filiación keynesiana, aunque desde el punto de vista práctico terminó confluyendo con las propuestas “nacional-desarrollistas”, hegemónicas en el continente después de la II Guerra Mundial. En la década de los 60, entretanto, la Revolución Cubana, la crisis económica y la multiplicación de los golpes militares en toda América Latina provocaron un desencanto generalizado con la estrategia “democrático-burguesa” y con la propuesta “cepaliana” de la industrialización por “sustitución de importaciones”.

Su crítica intelectual dio origen a las tres grandes vertientes de la “teoría de la dependencia”, que tal vez haya sido la última tentativa de teorización latinoamericana del siglo XX. La primera vertiente – de filiación marxista – consideraba el desarrollo de los países centrales y del imperialismo como un obstáculo insuperable para el desarrollo capitalista periférico. Por eso hablaban del “desarrollo del subdesarrollo” y defendían la necesidad de una revolución socialista inmediata, incluso como estrategia de desarrollo económico. La segunda vertiente – de filiación “cepaliana”– también identificaba obstáculos para la industrialización del continente, pero consideraba posible superarlos a través de una serie de “reformas estructurales” que se transformaron en tema central de la agenda política latinoamericana durante toda la década de los 60. En realidad, la propia teoría de la CEPAL sobre la relación “centro-periferia” ya no daba cuenta de la relación de los Estados Unidos con su “territorio económico supranacional”, que era diferente de lo que había ocurrido con Gran Bretaña. Finalmente, la tercera vertiente de la teoría de la dependencia – de filiación a un mismo tiempo marxista y cepaliana – fue la que tuvo más larga vida y arrojó resultados más sorprendentes. Por tres razones fundamentales: primero, porque defendía la viabilidad del capitalismo latinoamericano; segundo, porque defendía una estrategia de desarrollo “dependiente y asociado” con los países centrales; y tercero, porque salieron de estas corrientes algunos de los principales dirigentes políticos e intelectuales de la “restauración neoliberal” de los años 90. Como si hubiese ocurrido un apagón mental, viejos marxistas, nacionalistas y desarrollistas abandonaron sus teorías latinoamericanistas y adhirieron a la visión del sistema mundial y del capitalismo propia del liberalismo europeo del siglo XVIII.

En esta línea de pensamiento, todavía en 2009, un importante intelectual de esta corriente de ideas defendía – por sobre todo lo que pasó en el mundo, desde el inicio del siglo XXI – que “no existe más geopolítica ni imperialismo en el nuevo mundo poscolonial, de la globalización, del sistema político y de la democracia global… [y que] la estrategia clásica de la geopolítica de garantizar acceso exclusivo a los recursos naturales en la periferia del capitalismo ya no tiene sentido no solo por sus costos, sino también porque todas las fronteras ya están definidas…”. Ingenuidades aparte, los liberales nunca tuvieron una teoría original con respecto a América Latina. Ni precisan de ella. La repetición recurrente de algunos tópicos cosmopolitas fue más que suficiente para sostener su visión de la economía mundial y legitimar su acción política y económica idéntica en todos los países. Aunque en el caso de los intelectuales progresistas del continente, es una mala noticia saber que no existe ya una teoría capaz de leer e interpretar la historia del continente y fundamentar una estrategia coherente de construcción del futuro, congruente con la inmensa heterogeneidad del continente latinoamericano.


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