Edición N° 11
Por: Camilo José Puello
En estos días he visto como los canales de información muestran a un Obama compasivo y tolerante, que pide colaboración de todos y cada uno de los gobiernos para crear un “programa” que ayude a salir de la recesión, este término ha ido reemplazando y olvidando otro muy importante: el imperialismo. Este tema causa cierta desconfianza o timidez, puede considerarse como un tema relegado a los círculos de intelectuales, quienes los discuten en afamadas tertulias que sólo sirven como lugar de conversación y relaciones sociales y no como una plataforma para crear una forma nueva de imperialismo o como quiero llamarlo yo globalización competitiva.
Claro es difícil realizar algo “competitivo”, porque los países tienen más ventajas que otros, lo ideal es existan las barreras comunes de protección hacia su economía, no haya tanta liberalización en normas. Para que se cumpla lo anterior debe primar unos organismos que actúen sin ambición alguna hacia los países ordenados por cualquier individuo, porque debo aclarar que el desarrollo no viene con palabras bonitas y programas de ayuda y asistencia social, junto a las excesivas normas burocráticas; que provocan un facilismo y mediocridad en el ser humano. Al contrario desarrollo integral (no sólo el económico) aparece en el hombre cuando recuerda que siempre se ha adaptado a las circunstancias difíciles, como ha ido creando un lugar acorde a sus necesidades verdaderas y no a un meta-infladas producto de “burbujas monetarias” y pautas publicitarias.
Me parece pertinente aclarar o discutir (como lo quieran ver) algunos conceptos teóricos y políticos que están en circulación, y creo, no nos ayudan a entender la realidad. Frente a estas discusiones se generaran verdaderas soluciones que pueden reivindicarse en un futuro cercano cuando dejemos de pensar en el dinero y deseemos lograr el verdadero “homo sapiens” o hombre sabio que tanto –pienso yo- se requiere en estos años de sentimentalismos e inseguridades.
He visto a muchos académicos de centro izquierda (hacia la izquierda) usando el término "hegemonía", respecto al dominio (de facto) de Estados Unidos sobre América Latina. Estados Unidos tiene "hegemonía" mundial. Eso implica que las ideas del imperialismo norteamericano están asimiladas por los pueblos y los demás que los EE.UU. mandan, a través de la persuasión, a partir de la propaganda, a partir de la manipulación de los medios.
¿Podemos decir entonces que existe una dominación efectiva de -llamémosla- potencia hegemónica hacia la conciencia colectiva de nuestra individualidad que nos obliga a acatar sin pensar los comentarios que promulgan a diario los funcionarios extranjeros?
Pienso que en realidad no, el problema no es la gente, son los gobiernos y la clase dirigente, que no deja surgir nuevas ideas y actitudes, terminan anclándose en el poder, lo cual cansa y al final las personas terminan sintiéndose unos perdedores y conformistas, se deprimen porque no lograron el objetivo de una revolución de las costumbres políticas. Aquí confluyen una serie de factores sociales y políticos externos, otras personas que tratan de hundir nuevas formas, porque ellos en su momento no lograron hacerlo y piensan que nadie más puede. Al final por eso vemos las masas embrutecidas preocupadas por banalidades, creó que es aplicable el concepto de dominio social en cuanto a la mentalidad basura
Continuando el tema de los gobernantes y las clases dominantes, estos – en algunos casos, no generalicen- no actúan así porque están "hegemonizado" por EE.UU., lo hacen porque sus intereses económicos, materiales, coinciden con los EE.UU., no necesitan ser influidos desde afuera.
Entonces, es muy relativo especificar el tiempo y lugar en el que uno quiere aplicar la terminología de "hegemonía". Es una política reformista, en el fondo, porque implica que la lucha es solo una lucha ideológica y no una lucha de poder.
Al parecer todo se reduciría a un problema de educación. La misma sería dictada a los alumnos, de tal manera que si es considerada una educación burguesa, sucede por las mismas costumbres, que se meten en el ser humano, lo que hace –en teoría- imposible un cambio. Con esto me refiero a que siempre los revolucionarios tienen un mismo sistema contra el sistema real, es decir, su forma de cómo debería ser el mundo, es básicamente la misma heredada desde comienzos del siglo XX. Sin embargo estoy de acuerdo con Fidel Castro cuando dice que es una batalla de ideas, pero no quedarnos en un mero idealismo, ver más allá, en otras esferas de la vida porque en realidad hay otros métodos de lucha y otras formas de dominación, así que nosotros también vamos a crear otras formas de lucha que acaben con toda la tradición a favor y en contra del sistema, que no sea fácilmente asimilable por este y aclaro que no será de contenido eminentemente populista.
Ahora les hablaré sobre el concepto de globalización, una ideología que causa agruras y duros enfrentamientos, me causa un poco de risa saber quienes defienden dicha idea: los intelectuales y gente experta; con la excusa de que actualmente es la única manera de lograr un desarrollo sostenible, abrirse de par en par es lo mejor.
La globalización significa una inexistencia de barreras para la circulación. Pero,
más allá de eso, empiezan a plantear una situación, las empresas se vuelven multinacionales y funcionan en muchos países, y más allá de eso, agregan que estas empresas son autónomas, que no tienen casas matrices, que no hay centros de acumulación, que no hay tierras para facilitar la dominación y penetración de capitales, es decir, que una empresa invierte en x país, crea un ente jurídico que es independiente, cuyos beneficios económicos se quedan en el país receptor.
Así me gustaría tomar una frase bien interesante de Toni Negri "hay imperio de capital pero no hay imperialismo" Una frase un tanto incorrecta si la aplicamos al la realidad, porque tiene cierto tinte irónico. No explica las relaciones de poderes entre los Estados. No explica por qué hay multiplicación de conflictos violentos, no explica la conquista y la resistencia.
Ahora poco o nada nos dan la razón los gobiernos sobre quienes son los dueños y los que controlan los principales bancos internacionales, las empresas multinacionales, las instituciones financieras internacionales.
Sólo hacemos resistencia hacia esas empresas financieras, al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a los que dirigen el Fondo: los Estados imperialistas.
Anteriormente había hablado sobre la idea de que los capitales brotan y se mueven libremente, no tienen un patrón fijo de movimiento hacia una convergencia. Eso es totalmente falso y se puede comprobar si analizamos un caso concreto: cuando alguna multinacional dice que tuvo más del 30% de ganancias o ingresos llegaron de sus filiales en el extranjero. El capital no está "flotando" en todas partes. Hay modelos de acumulación dirigidos a capitalizar en los EE.UU. ó Hay transferencias en gran escala de dineros "lavados”, que van a Londres, Suiza, Israel y a los ya conocidos paraísos fiscales, existentes en el mundo actual para librarse de impuestos.
Entonces, estos problemas no se pueden entender en un marco de capitales poco diferenciados, supuestamente "autónomos". Tienen una ubicación concreta, mantienen mecanismos de colaboración con las actividades del Estado imperial, que facilita la expansión de las multinacionales, este “tipo” estado no es autónomo; inversamente es esencial, para el imperialismo, para la política de expansión y conquista, y la protección de las grandes multinacionales. Porque son ellos mismos quienes eligen a los representantes del FMI que vienen aquí, para que cumplamos un “plan de desarrollo”(diseñado por ellos), el cual presenta tres etapas claras: 1)Desnacionalización de la riqueza natural, cultural, económica y financiera, vale decir nos dejan sin nada,2) Desregularización de los aranceles para la entrada de productos y capitales, estos últimos necesarios para que se cumpla lo primero 3) Por último entrega del mercado y flexibilización de las condiciones sociales en el país.
El término imperialismo es el más adecuado para las actuales condiciones mundiales, sin embargo en vista que eso trae un nostalgia por algo que ya no existe y ante la facilidad con que pueden manipular la situación para criticar a los intelectuales que defienden dicha postura, pienso que es necesario utilizar el mismo término de globalización en su contra, jugando al mismo juego de ellos
Existe otro concepto que es discriminatorio, el de “centro-periferia”, creado por los tecnócratas del FMI (Fondo Monetario Internacional) y del BM(Banco Mundial).Es razonable y lógico que el concepto esté derivado para ocultar un concepto desarrollista, que tenían los economistas para querer darles las estrategias de desarrollo adecuadas, usadas por los ahora industrializados países. No quería choques con sus patrones norteamericanos, pero sí quería una política de industrialización en América Latina. Y para evitar conflictos enfatizaba términos tecnocráticos, abstractos, que no provocan represalias
Sin embargo este concepto su significado lo retorcieron y le dan un uso particular para así evitar la discusión del problema central de nuestra época, que no es el "centro", es el imperialismo.Porque Cuba tiene que participar en el mercado mundial, y no es un país con un gran Producto Bruto. Entonces, estas distinciones cuantitativas, ocultan las profundas diferencias de clase entre países, en la mal llamada "periferia".
Y lo mismo acontece con el concepto de "centro":El término "centro" es muy abstracto. Es una extrapolación de los contenidos de clase dentro y fuera del sistema imperialista. Y sólo se puede entender la organización y la resistencia a partir de la destrucción de las relaciones de clase, no simplemente a nivel de producción y productividad entre los países.No son simplemente países que han acumulado más riquezas, sino el proceso de explotación y concentración de las riquezas.
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