“Volveré y seré millones”, sentenció Tupac Katari. La represión ha dado paso a una multiplicación de las comunidades, la recreación y las co-inspiraciones de las formas de resistir. La Organización Femenina Popular, Tejiendo Afectos, el Festival de Poesía de Medellín, múltiples organizaciones y movimientos de mujeres, de ecologistas, de estudiantes, sindicatos, artistas, crean espacios de comunicación, potencian la organización y la unidad con otras organizaciones.
Las comunidades de paz, una docena, son un anticipo de lo que podrían ser las formas económicas y políticas futuras. Son pequeñas uniones de pobladores que rechazan la presencia de cualquier actor armado: nadie que tenga un arma es aceptado en sus pequeños territorios. Éstos albergan riquezas mineras, acuíferas o son estratégicos en los planes de inversión de las multinacionales, pero ellos se niegan a ser desplazados y resisten con la compañía decisiva de voluntarios de paz internacionales. Las comunidades están amenazadas desde el 8 de marzo de militarización por el Gobierno
Los pueblos indígenas, sus autoridades y organizaciones prosiguen con sus campañas de resistencia frente al conflicto armado y sus actores realizan su autonomía y establecen procesos propios de paz, unos más visibles que otros; se constituyen en estorbos y enemigos de las partes en disputa, donde el Estado los estigmatiza para marginarlos por el hecho de disentir frente al actual Gobierno en asuntos como el Censo Nacional, la erradicación de cultivos ilícitos o el manejo de los recursos naturales y del medio ambiente (www.onic.org).
Por ejemplo, en junio, 7.000 indigenas uwa iniciaron un ayuno como protesta ante la invasión de sus territorios por Repsol. La poca comida que consumen se reparte en raciones pequeñas una sola vez al día, como lo exige la tradición.
Por su parte el pueblo nasa, por decisión de la asamblea de la comunidad del 19 de junio de 2005, no acató la orden de cierre de la emisora de radio comunitaria ordenada por el Gobierno, ya que esa imposición rompe la armonía de la comunidad, principio fundamental del pueblo nasa y les pone en peligro por actuar con mala intención (al cerrar la emisora el Gobierno envía una señal a los paramilitares).
La creación del Movimiento Contra la Impunidad de Crímenes de Estado es un hecho absolutamente decisivo. Nacido del II Encuentro Nacional de Víctimas de Crímenes contra la Humanidad, que reunió a más de 800 delegados en junio, este Movimiento ya ha recibido graves amenazas por lo que tiene acompañamiento internacional.
Los medios de comunicación alternativos y los periodistas independientes desarrollan su labor en medio de amenazas y atentados. En junio se reunieron los medios independientes y acordaron una coordinación de medios alternativos concebida como un espacio plural y abierto a todos los medios no oficiales, comunitarios e independientes. Para dinamizar la coordinación se formó un equipo con el periódico Noikos, el Foro sobre problemas colombianos, Indymedia Colombia, el periódico Periferia, Vive de Venezuela y la Agencia Prensa Rural.
En este caso también el acompañamiento de la comunidad internacional será decisivo para que los medios alternativos en Colombia puedan realizar su labor, en especial en esta fase pre-electoral que se abre con la perspectiva de reelección del actual presidente.
Información tomada www.diagonalperiodico.net