Edición N° 9
Por: Jesús Guerrero Sánchez
Actualmente en la época de crisis en las que nos encontramos donde no hay confianza en la solución que proponen nuestros gobiernos para salir del estancamiento económico, existe una confianza ciega en lo que pudo ser el mejor plan de salvamiento de la " imagen estadounidense" como potencia de vanguardia que propone nuevas formas y siempre se encuentra en miras de corregir errores. Al referirme a "imagen" aclaro que se refiere al plan de Barack Obama para salvar la economía del país que preside; pues bien , dichas estrategias se pensaban que iban a revolucionar y hacer avanzar nuevamente la economía estadounidense hasta hacerla repuntar y ser superior a los países desarrollados grandes, tal vez por esa fe que tenemos de que las cosas serán mejores. Sin embargo el pan fue mas un tipo de Keynesianismo, cuya doctrina fue desenpolvada para que el estado pudiera "comprar" (o salvar, depende de cómo se mire, al fin y al cabo son dineros público desperdiciados) a los bancos en quiebra inminente.Al final solo termino siendo un plan intervencionista con estímulo proteccionistas( reciben subsidios quienes compren cosas "made in" EE.UU.), enterrando a su conveniencia el liberalismo económico que aplaudía como estrategia para desarrollar loas países.
Digo que el plan era una forma de salvar la imagen de Estados Unidos ante la comunidad de países por la expectativa que se tenía, porque creo que la mayoría de países imitaría o tomaría como ejemplo algunas de las medidas que estuvieran contenidas en el plan. Sin embargo al ver tantas críticas de expertos en economía hacia ese plan( entre ellos Joseph Stiglitz) muchos se defraudaron y comprobaron que ya no debían mirar hacia al potencia dominante en los últimos años (que se negaba a perder la supremacía) sino hacia una nueva que estaba surgiendo lentamente: la República Popular China.
Pues bein les decía que China con la demostración en los últimos meses de su gran poderío económico(comprando bonos del tesoro estadounidense y de otros países, invirtiendo billones de dólares, etc.), político( negación de que Taiwán sea aceptada en la ONU y del espinoso tema de la autonomía o independencia del Tíbet) han colocado a China en el ojo del Huracán, en uso de esta expresión como algo bueno, porquela mayoria de los gobiernos han mirado a ese país para empezar a hacer negociaciones y que sean beneficiados con dólares de la "inversión china".
1. El poder objetivo
El futuro de la humanidad está intrínsecamente vinculado al futuro de China y de su conductor decisivo: el Partido Comunista (PCC). La fuerza de sus condiciones objetivas lo evidencia de inmediato. Es el país más poblado del mundo, que abarca la quinta parte de la humanidad; la tercera economía más grande del planeta y la de mayor crecimiento de las últimas décadas; el quinto país más grande de la tierra; el mayor ejército que existe y lealtad política de este ; capacidad nuclear estratégica; veto en el Consejo de Seguridad; mejor posicionado para superar la crisis económica mundial; gobierno estable con un presidente popular y progresista, respaldado por la gran mayoría de los ciudadanos;alta eficiencia del sector público; identidad nacional sólida basada en una cultura milenaria.
2.La Potencia "#1" reconoce a la segunda superpotencia mundial
La conjugación de estos factores hizo posible el gran “rito de pasaje” de los Juegos Olímpicos del año 2008, que evidenció la transformación de una potencia regional territorial en una superpotencia global, a la par de Estados Unidos. El imperialismo estadounidense lo entendió tempranamente. Por eso en los últimos años muchas personalidades han dado su opinions de que es favorable una alianza estratégica con China, privilegiando la alianza transpacífica frente la alianza transatlántica con la castrada clase política europea
Descartando públicamente fricciones con China por los espinosos asuntos de Tibet, Taiwan y los derechos humanos, la Señora Clinton expresó sin pelos en la lengua la esperanza de que China no deje de “comprar bonos del tesoro estadounidense”, dejando claro que sin la ayuda de Beijing, Washington no puede recomponer su economía. Y lo mismo vale para los problemas climatológicos y los fracasos de la política estadounidense frente a Corea del Norte, Myanmar, Afganistán, Paquistan, Irán y Medio Oriente.
3. El Partido Comunista repite la hazaña de la Unión Soviética
Cuando el hijo de campesinos, Mao Ze Dong, se reunió el 23 de julio de 1921, en la casa de los hermanos Li en la zona de ocupación francesa de Shangai, acompañado por sus (futuros) doce discípulos, para constituir el Partido Comunista de China ---tarea que terminaron siete días después de su huída de Shangai, en el “Granma chino” en el lago Nan Hu-- nadie hubiera podido creer que apenas veintiocho años después, Mao fundara la República Popular de China en la Plaza Tian An Men. Y que, antes de que pasara un siglo, un país semifeudal, atrasado e invadido por el imperialismo occidental y japonés pudiera convertirse en la segunda potencia de la tierra; repitiendo la hazaña de la Unión Soviética.
4. La estabilidad del gobierno
Si la trayectoria china sigue las huellas de la URSS, la pregunta ineludible es: ¿Cuál será su evolución futura? Al modelo de la autosuficiencia socialista de Mao (1949) siguió el modelo de la “reforma y apertura” (1978), conocido también como el “socialismo con características chinas”, iniciado por Deng Hsiao Ping y continuado por Jan se Min y Hu Jintao. Durante todos estos periodos, el Partido no solo no ha perdido el poder, como sucedió en el socialismo histórico europeo, sino que ha alcanzado logros extraordinarios en muchos campos, desde los derechos de la mujer a la seguridad pública, la excelencia científica y educativa, el desarrollo económico y la elevación general de la calidad de vida, entre muchos otros. El efecto de estos logros es, que hoy día habrá muy poca gente en China que piense que exista una alternativa de poder razonable al Partido Comunista que pueda garantizar lo conquistado y prolongarlo hacia el futuro.
5. Partido y vanguardia
Lo que decidirá el futuro del país y, en buena parte, de la humanidad, es la evolución del Partido. Muchos factores externos juegan un papel importante en esa evolución, pero desde una perspectiva inmanente puede haber poca duda, de que el actual gobierno del Presidente Hu Jintao representa una línea progresista y popular, con características de vanguardia.
Ser vanguardia significa la capacidad de plasmar el pasado-presente-futuro en una cosmovisión coherente y realista que guía la teoría hacia el éxito de la praxis. Es posiblemente en la estética del poder, donde se expresa con más sutileza ese pensamiento de vanguardia –o su ausencia-.Actualmente se presenta un funcionalismo que simboliza la terrible esterilidad del unilateralismo estético-político de la modernidad, yo diría que sobre la base de este pensamiento se debe examinar las políticas chinas y darse cuenta que apuntan a esa integración global con otras potencias y países menores llamado comúnmente multilateralismo
Si vanguardia es tradición y apertura, algunos de sus más notables ejemplos se encuentran en la arquitectura pública del Estado chino, muchas de ellas realizadas por la vanguardia arquitectónica mundial e insertado por la voluntad del Partido en el milenario mundo chino.Son interesantes las nuevas edficaciones que se crean bajos la directrices ideológicas del PCCh y que coartan la espontaneidad y creatividad del arquitecto, quien se vuelve un mero instrumento.
Sin embargo, la línea de vanguardia del actual gobierno no se limita a la estética. Se ha tomado la decisión de ampliar y reforzar los múltiples centros de investigación sobre el marxismo y se observa una mayor preocupación por conservar el poder económico del Estado, es decir, no identificar la modernización de la economía con su privatización.
El gobierno del Presidente Hu Jintao es una esperanza evolutiva del proceso que Mao Tze Dong llevó al triunfo en 1949. Evolución significa en la biología resultados aleatorios, cuya funcionalidad depende de la presión selectiva del entorno. Entonces bajo este criterio la evolución del PCC ha sido exitosa y la población de China quiere que el gobierno de Hu Jintao conserve la esencia progresista del proceso que empezó con Mao y sus doce discípulos.
Información tomada del artículo "El Partido Comunista crea la segunda superpotencia" de www.rebelion.org
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