Ediciones de la Revista Penpo

De Porque Odio a Juan Manuel “Picardías” Santos

Por Cristian Laguado


C réanme cuando les digo que de verdad he intentado que Santos me caiga bien, es decir, el solo verle la cara y saber que ha invertido en bótox el doble de lo que ha invertido Uribe en el sector salud, es digno de admirar, y que por un tiempo creía que sería un buen presidente, quien no querría que el que planeó la operación Jaque fuera el gobernante, entonces decidí que si Freddy Padilla o el General Montoya se lanzaban, diría a mi papa que votara por ellos. A pesar de eso seguí creyendo, por un tiempo, en Santos, luego vinieron otras cosas que deterioraron su imagen, desde los mal llamados “falsos positivos” hasta que se junta con gente de mala categoría como Jota Mario Valencia o José Obdulio y lo peor: El Tigre Tonny y Melvin el Elefante de los kellogs. Pero debo decirlo, desde que leí una de mis columnas con publicidad de “Unidos con Juan Manuel”, eso fue la gota.


Luego de mirar más detenidamente los candidatos a la presidencia, sé que Colombia puede caer en muy buenas manos, pero cuando veo en el tarjetón electoral el número 9, inmediatamente alucino que este se cae y se convierte en un 6 y se clona dos veces; algunos dirán que exagero, y esta bien, un 6 para clonarse dos veces necesita de un exponente 3, pero ese no es mi punto, porque cualquiera dirá que exagero hasta que vea el llanto de una de las madres de Soacha que en dos ocasiones he visto en Noticias Uno, o cuando vea la propaganda copiada del gobernador de Sinaloa (acusado de nexos con los narcos) que muy gentilmente les regalo el señor Rendón y que no escatimaron en usar exactamente igual. La verdad no quiero comparar a Santos con el Anticristo, para nada, este último es muy esperado por mucha gente, Santos es esperado pero por la justicia ecuatoriana y no merece tanto crédito, por ahora.

Lo digo en serio, me parece que Pardo, Vargas Lleras y Petro serían excelentes mandatarios, si me preguntan por Noemí, les diré la verdad, … (…)… Y pues para que pero el tipo del sombrero mandaría muy bien en su casa y sin el sombrero. Así que el país con ellos estaría en buenas manos, (sí, también incluyo a Noemí, mientras la acompañen María, Pedro, Luis y Felipe) pero por alguna razón, no, muchas razones, cuando veo a Santos no encuentro algo de humanidad, solo veo el político calculador y frío, es decir, Pardo no sonríe pero sabemos que tiene excusa médica, pero en Juan Manuel es casi imposible, el solo pensar en que una vez rechazó la existencia de los Falsos Positivos, que pudo haberse sentado con Castaño y con Reyes (el mismo que ordenó dar de baja en Ecuador hace dos años), que en su campaña trabaja uno de los más mal reconocidos publicistas y que demora más preparando su maquillaje que su discurso, el cual siempre es el mismo e incluye palabras claves para reconocerlo: Uribe, Alvaro, El Presidente y Yo, En Nuestro Gobierno Actual, Seguridad Democrática, en fin, son muchas, debería aprenderle a Noemí que eligió una clave: TPP!!!!!!!

Pero estoy dispuesto a perdonar a Juan Manuel, no me gusta guardar rencores, y menos contra alguien que ni uniéndose con el Anticristo puede derrotar a lo que sería la fuerza de Devia y Petro juntos, aun con el problema ocular del primero y el testicular del segundo, pero tengo una razón con la que cualquiera perdonaría a Santos (exceptuando los falsos positivos que son imperdonables) y es que gracias Juan Manuel, por enterrar el Uribismo, gracias por demostrar ante toda Colombia que ha sido lo peor que nos ha podido pasar, gracias JuanMa por mostrarle a muchos colombianos que la U de Uribismo, la P de politiquería y la C de corrupción no merecen vivir en nuestro país y menos de lo que los colombianos pagamos en impuestos, de verdad, esta es mi razón de perdonar a Juan Manuel Santos, gracias por ser quien es, ese ser despreciable y con pensamiento Maquiavélico capaz de todo por el poder y de engañar para lograr sus objetivos, a los colombianos que pueden votar (yo soy menor de edad) les digo que sin importar a quien elijan, no votar por Santos es apuñalar la corrupción y desangrar, herir de muerte al cáncer que nos carcome: La Corrupción. Así que perdono a Juan Manuel Santos, porque gracias a él, el uribismo irá desapareciendo como ya le pasó a las propagandas que tenía nuestra revista, y tendrán el mismo final: Pagaban por vivir, pero nuestra dignidad vale más que un tamal, un sancocho o en su defecto: estar lejos de cualquier picardía radial, televisiva o presencial, debe ser traumático ver en vivo el delineador de Santos resaltar el recién inyectado bótox.

Dato de cierre: En su discurso de cierre de campaña, Santos ha invitado a todos a su gobierno, ha resaltado sus lados positivos y me ha dejado pensando: tiene razón, todos tienen un lado positivo, el problema es encontrar un discurso realista en el que Juan Manuel quede bien ante el país y pueda ser llamado, a algún lugar que no sea una cárcel en Ecuador o una de Derechos Humanos.

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